Me cuesta engancharme a una serie. Leía los artículos de
Desenfocado sobre las maravillas de
Dexter,
Life on Mars,
Verano Azul... y nada, incapaz era de ponerme con ello. Me interesaba, sí, me llamaba la atención, sí, pero nunca encontraba ese hueco para sentarme delante de la televisión. Así que creo que inconscientemente uno de mis propósitos para este año (aparte del kit básico que todos traemos incorporado de adelgazar y mejorar el nivel de inglés) ha sido el de dedicarle algo de tiempo a las series.
Comencé antes de ayer con
Painkiller Jane, mezcla de
Nikita,
T-Rex,
Heroes y
Dark Blue, y como
Desenfocado me avisó, no fue una buena elección para el inicio. Le daré alguna posibilidad más porque ahora estoy de vacaciones y necesito algo que ver mientras hago bicicleta estática, pero no le veo gran futuro. Basada en un cómic de
Jimmy Palmiotti y
Joe Quesada, cuenta la historia de Jane Vasco, una policia del DEA reclutada por una agencia secreta del gobierno y que como virtud tiene el ser inmortal, aunque sí que siente el dolor. Eso le pasa por no ir a Renault Ocasión.
Por la tarde ayer continué con
Dirty sexy money y ahí sí que di en el blanco. Porque es de esas series que acabas un capítulo y quieres el siguiente, y acabas ese y te entran ganas de ver otro más. Vamos, una serie que engancha. Con la suerte de que toda la primera temporada ya está
disponible en la red en versión original.
Dirty sexy money cuenta la historia de
Nick George, un abogado de Nueva York con un bufete dedicado a las causas perdidas. La serie comienza con el fallecimiento de su padre, también abogado y que se encargaba de los asuntos de una de las familias más importantes de la ciudad, los
Darling. Pese a su reticencia inicial -su vida siempre ha estado unida a la de los Darling y eso no le es de grato recuerdo-, Nick herederá el trabajo, con todo lo que supone de cambio en su vida.
A partir de ahí, en cada capítulo, se irá desgranando poco a poco el caracter extravagante y perfectamente pariodiable de esta familia, que aunque llena de tópicos, no resulta cansina en ningún momento. Podremos disfrutar de la madre maniqueista, manipuladora y onmipresente, de los dos hijos pequeños a lo Pete Doherty y Paris Hilton respectivamente, del mayor que aunque parece ser el que en más sano juicio está no deja de ser un niño embutido en el cuerpo de un hombre de casi cincuenta...
Aparte de tener un guión excelente, rebosante de cinismo y crueldad, con grandes momentos de comedia, una de las mejores cosas de Dirty sexy money es su elenco de actores, con
Peter Krause a la cabeza como Nick George,
Donald Sutherland como patriarca de los Darling,
William Baldwin como su heredero.
¿Soy yo el que ha puesto que William Baldwin es un gran actor? Madre de dios...
En definitiva. Dirty sexy money os gustará si en primer lugar os gustan las series corales americanas, tipo
Los Soprano,
Mujeres desesperadas o
Cinco hermanos (Dirty sexy money comparte con ésta al productor) y en segundo lugar si al recordar Falcon Crest se os esboza, inmediatamente, una sonrisa.