He buscado en los mercados de futuros de Editoriales y también en los repositorios públicos, de aquellos que peinábamos en nuestra época ceutí. Como nada de lo encontrado reunía las condiciones necesarias para formar parte de Mandarina Magazine (incluidas las normas ISO 9001 y UNE 139803:2004), he decidido lanzarme yo mismo.
Décima semana de mes, y sucesivas, que así no nos pillamos los dedos. Se ve que los mandarinos tenemos poco que hacer o mucho optimismo porque salvo Conway, que siempre destacó por su prudencia, aquí todo el mundo prometemos demasiado. Al menos yo, y por mi empiezo. Si los astros me son favorables (los de verdad, no los del Madrid), y Layla me echa una mano, ofreceré una entrevista con Niño y Pistola (encantadores ellos, en serio) y algo para frenar la euforia que vivimos (modo irónico on), The Road, versión cine y quizás un poco también versión libro. Paranoid al poder.
Conway, por su parte, acaba de regalarnos su siempre adecuado resumen de la gala de los Oscar. Objetividad y opinión se mezclan en un análisis sesudo, de los que sólo él es capaz de parir, en el que uno de los mayores atractivos era, y es, el tratamiento del galardón a Sandra Bullock. Sin palabras.
Urzainqui sigue haciendo de las suyas e intenta, como de costumbre, evangelizarnos en materia musical desde su retiro tropical. Recemos todos para que nada le impida compartir con nosotros su sapiencia. Una entrevista a Charades y sendos comentarios sobre La Habitación Roja y Tachenko, esas son sus previsiones, los artículos que le elevarán de nuevo al más alto de nuestros altares.
El Abuelo Cascarrabias se encuentra de rodríguez y, por ende, hiperactivo. Su corazón se reparte entre dos Mandarinas, la nuestra (de todos) y la suya, esa de cuatro patas con cierta relación con el nombre de oh! Nuestra guía espiritual. Si el bicho le deja, estará con todos nosotros (vosotros) para contarnos sus impresiones sobre Los Hombres que Miraban Fijamente a las Cabras, Seabear y Food, Inc. Bien. Así me enteraré, sin recurrir a Google, que coños son los dos últimos temas.
Por lo demás, y si no resiste la manifestación de gafapastosos que se coloca bajo su balcón día a día, La Mujer Tirita volverá cual hija pródiga a este su dominio. No lo olvidemos, ella es la que sabe.
Por cierto, una línea más, sólo una, aplausos para Layla, ella también nos iluminará con su arte. Yo la presiono.
Suerte, señores, que la semana es larga.