En 2009 todo el territorio patrio ha sido conquistado por los ejercitos de la modernez, ¿todo?, ¡no!, un grupo de irreductibles poperos sobreviven en una pequeña aldea de ye yes. Son conocidos como Los Soberanos, son los mejores en su trabajo, y su trabajo es repartir diversión y ritmos pop donde quiera que vayan. ¡Fiesta sin fin!
De la mano de Elefant Los Soberanos llevan ya una carrera de más de diez años a sus espaldas, son auténticos orfebres musicales y sus discos siempre han sido cuidados hasta el extremo. No, Los Soberanos no son Isabel II y Juan Carlos I imitando a los White Stripes, son una banda de retro pop con solera. Fiesta sin fin, su segundo largo en doce años, es la digna continuación de Maratón ye-ye.
Fiesta sin fin es un disco pensado como un recopilatorio para un guateque, nueve pistas arrancadas de las décadas doradas del pop español y cinco nuevas composiciones.
Los Soberanos beben de gente como Los Brincos, Los Bravos, Los Canarios, Raphael, en definitiva, grupos y solistas españoles (e italianos) de los años 60 y 70.
Con un sonido fresco y juvenil, adaptan clásicos de Los Brincos, Pino Donnagio y Patty Bravo (entre otros) y los llevan a su terreno sonando realmente bien. Sin copiar, adaptan estos clásicos a su terreno y los hacen suyos.
De entre las canciones originales de Fiesta sin fin destacan "La, la, la" nada que ver con la eurovisiva canción de la tanqueta de Leganitos, lo pegadizo de "Guapa" y la fina ironía de "Un hombre tranquilo". De entre las adaptaciones brillan con luz propia la genial "Estuve enamorado" (es imposible no recordar el amaneramiento de Raphael cantándola), la estupenda "Bibí" y "No sé nadar".
Lo mejor, hacen que parezca fácil algo tan difícil como reinterpretar a autores clásicos y no caer en el ridículo. Lo peor, que tocan un género muy poco transitado y como tal sus trabajos no tienen la debida repercusión.
Sin venir a cuento: www.myspace.com/lossoberanosoficialmyscapesite
