Seguro que el título os suena... Y me he enredado siempre entre algas, maraña contra los dedos... Sí, es una canción de Héroes del Silencio, pero también es el título de una obra escrita por Alejandro Casona y estrenada en 1934. Es una de las primeras piezas teatrales que estrenó Casona, y ya avanza muchos de los hallazgos de este autor.
La gran innovación que introduce esta obra (y que resultó polémica en su momento) es el valor que otorga a la fantasía dentro de la trama narrada, ya que tiene lugar en la singular casa de Ricardo, cuyo única mandamiento es "Nadie entre aquí que sepa geometría". Se trata de un lugar en el que la realidad es desterrada, una casa en cuyo desván vive un fantasma que no lo es. Las únicas notas de razón que entran en ese pequeño reino de fantasía son las de Pedrote, el criado, y Florín, un médico amigo de Ricardo.
Esta situación se complica aún más cuando aparece Sirena, un personaje de orígenes desconocidos que dice haber salido del mar, y Samy, un clown al que Ricardo había invitado por su extravagancia y que quizás podría estar relacionado con Sirena.
Hasta aquí todos los elementos que forman el conflicto del drama: realidad contra fantasía, delirio contra cordura, poesía desbordada contra prosa contenida. A partir de esos dilemas la acción se va desarrollando, pero no creo que sea conveniente desvelar nada más sobre la trama de la obra, por si alguien puede verla representada o quiere leerla.
Lo más llamativo de la pieza en mi opinión es el personal estilo de Casona, una forma de escribir inconfundible que combina un tono poético muy acentuado con un sentido del humor a veces ácido y con un tratamiento sobrio y efectivo del espacio y del lugar.
La sirena varada puede ser un buen punto de inicio para conocer la apasionante obra de Casona y la de otros muchos dramaturgos españoles del siglo XX, que suelen ser mucho más interesantes y "avanzados" de lo que se podría pensar en un primer momento.
