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Varios

lun, 15 sep 2008 - Paranoid

Stoke/Paranoid

Decía ayer la edición digital de El País que varios de sus redactores habían recorrido La Noche en Blanco madrileña para contársela a los lectores. En Mandarina Magazine, por supuesto, también lo hemos hecho, y lo primero que se nos ocurrió es la total adecuación del nombre: La Noche en Blanco, pero totalmente, vaya, no se podía ver nada. También podrían servir algo así como La Noche de la Muchedumbre, La Noche del Gentío o ¡Todos a la Calle! 150 actividades en total pero, ¿hasta que punto vale la pena?

 


 

De nuevo, al igual que en las dos ediciones anteriores, el éxito y el seguimiento masivo de la iniciativa se convierte en uno de sus principales problemas. En la noche del sábado al domingo Madrid se transmuta en un inmenso escenario que ofrece espacio a todas las disciplinas artísticas y también a miles de personas que querían disfrutar de ellas. En algunas ocasiones, guardar cola durante horas era condición sine qua non. En otras, ni una larga espera resultaba suficiente. El plan de recorrer las calles de la ciudad en bicicleta de alquiler se hizo imposible (ni bicicletas, ni hueco para conducirlas) y visitar los puestos colocados por Saimaza y sus cafés se revelaron como uno de los objetivos de la noche de 2009, si es que participa de nuevo.

Stoke y yo logramos “disfrutar” de ocho actividades:

Deambulants / Santiago Bernabeu: De la foto original, los artistas bailaban sobre un rascacielos, a la realidad, en la que se encaramaban de unos contenedores frente al Estadio Santiago Bernabeu, hay ligeras diferencias. Música en directo y una original puesta en escena de unos individuos que tienen la vida solucionada como pintores de fachadas sin andamios. Original y con buena acogida.

DeMO / Patos: Algunas de las fuentes de Madrid recibieron unos curiosos visitantes, grandes patos amarillos al estilo “patito de goma”. En la plaza de Neptuno, la actividad se vio complementada por la celebración de Stoke (marcador manual incluido) de la victoria del Valladolid sobre el Atlético de Madrid.

Theremin / Paseo de Recoletos: A Stoke y a mi nos persigue este instrumento. Lo vimos en la película Oxygene, una ejecución completa del mítico disco por parte de Jean-Michel Jarre, y ahora nos lo encontramos en plena Noche en Blanco. Su ejecución es tan curiosa que el público la observaba entre extrañado y extasiado. Básicamente, el sonido se consigue cuando se acerca, sin llegar a tocar, la mano a cada una de las dos antenas de las que consta el aparato. Desde una de ellas se controla el volumen y desde la otra, la frecuencia. Se identifica al Theremin como uno de los primeros, si no el primero, instrumentos electrónicos.

Pompas de jabón / Paseo de Recoletos: Dos individuos, subidos sobre un catafalco, fabricaban grandes pompas de jabón que luego dejaban flotar hacia el público. Los niños fueron los que mejor se lo pasaron de entre el público.

Orquesta Nacional de Jazz / Congreso de los Diputados: Digamos que pasamos por allí. La afluencia de gente hacía imposible atisbar nada de lo que ocurría en el escenario ocupado por la Orquesta Nacional de Jazz. El sonido dejaba mucho que desear. Lo que en un principio achacamos a nuestra mala ubicación podemos culpar hoy, gracias a los medios de comunicación, a una deficiente organización.

The Sancho Plan / Espacio Acuático: Sin duda, lo mejor de la noche. The Sancho Plan presentaron en la Plaza de Callao un espectáculo musical en la que la videoexperimentación llevaba la voz cantante. Extraños seres se movían en una gran pantalla al son de la música que los británicos producían mediante instrumentos de percusión electrónica. La observación de los seres, desde esquimales hasta peces pasando por creaciones industriales, hacía cambiar la concepción de la performance de tal manera que parecía que eran ellos mismos quienes fabricaban los sonidos.

Lang & Baumann / Comfort # 6: Los dos artistas, famosos por sus transformaciones de lugares públicos, cubrieron la parte frontal del Edificio Telefónica de la Gran Vía con varios tubos dorados repletos de aire. Es la cuarta actividad de este tipo que realizan, todas ellas marcadas por los conceptos del aire y de la ocupación del espacio.

Luna de Chema Madoz / Edificio España: Una gigantesca imagen de Chema Madoz (quien próximamente estará en Mandarina Magazine) cubría la fachada del rascacielos. La luna colgaba a modo de gong de una estructura de madera, iluminado todo el conjunto por potentes focos. Durante La Noche en Blanco, la luna lució en su más absoluta redondez.

 

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Mira lo que han dicho los que llegaron antes que tú:

  1. Todos a la calle me gusta! ójala que le cambien el nombre...yo vi un montón de bolas de colores cambiantes en la explanada del rey, y también vi una mu buena: te montas en un coche y tardas doce horas en recorrer 200 metros, buenísssimo! qué bien contao tó hijo! saludos!

    Escrito por sadieblackeyes el lun, 15 sep 2008

  2. La única manera de disfrutar la noche en blanco: no esperar ver espectáculos concretos, ir improvisando e ir a sitios donde aunque haya gente puedes estar agusto (como en los conciertos de la calle, por ejemplo)
    Y desde luego, no llevarse el coche, vamos que eso es de no tener dos dedos de frente, tanto cochecito de los hues....

    Escrito por carlos el mar, 16 sep 2008

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