Siguiendo con el tema de la semana pasada, volvemos a acercarnos a la cuestión del lenguaje y la existencia, esta vez a través de la poesía de Leopoldo María Panero, con su libro Gólem (Igitur, 2008). Este pequeño álbum de poemas se inicia con un prólogo de Túa Blesa que ofrece muchas de las claves que pueden resultar muy interesantes para quien no conozca demasiado acerca del segundo de los Panero.
El título de la obra ya da una idea sobre la importancia que concede Panero a la relación entre el lenguaje y la existencia, puesto que el gólem es una criatura animada surgida a partir de barro moldeado sobre el cual se traza un signo que le hace cobrar vida. Según Túa Blesa en su prólogo, esta palabra era emet (verdad), que al perder la primera letra se convierte en met (muerto) y lleva al gólem a deshacerse en la nada. En versos de Panero: La única verdad es un cadáver / un cadáver desnudo en la sombra...
De ese mismo modo Leopoldo María Panero explora a través de su característico lenguaje poético las palabras que podrían dar vida a los despojos que forman las tristes existencias del hombre. ¡Ah! El terror de estar a solas con la nada / virgen azul única verdadera compañera / para suplicar al viento / para adorar al terror y al espanto del silencio / en donde la nada besa a la nada / y estoy solo, tembloroso / llevado de la mano por el cierzo.
Poco más puedo (y debo) decir sobre un libro de poemas que, como toda la poesía, siempre es mejor hojear y hacerse una idea propia antes que dejarse llevar por opiniones ajenas. En cualquier caso, y para quedarme más tranquilo, he de avisaros que los versos que acabo de citar no son ni mucho menos los que más me han gustado, pero sí son bastante significativos de lo que puede encontrar quien haya sido picado por el gusanillo de la curiosidad y se anime a asomarse al siempre sorprendente mundo poético de Leopoldo María Panero.