He de reconocer que me está costando ésto de subir artículos a Mandarina. Hace diez días David Rofoyo tuvo el detalle de respondernos a la entrevista bloguera con una celeridad asombros y en cambio hasta hoy no he logrado sentarme a publicarla. Si no conocéis Una Ciudad Llamada Perdición, deberíais pasaros. No esperéis un blog al uso en el que el autor cuenta con mayor o menor gracia vivencias personales. Para nada.
Una Ciudad Llamada Perdición es como la revista cultural de una facultad -el autor va a perdonarme la comparación, espero- en la que se pueden tratar temas más o menos accesibles (ya sea música, ya sea cine, ya sea literatura), pero desde un punto de vista tan personal a la par que intelectual, tan cultural, que cada post, cada artículo, es en sí una pequeña obra de arte. Esas cosas que otros somos incapaces de escribir.
De todos modos opinad vosotros.
Si el contenido es bueno la importancia del diseño es relativa pero si el contenido está en esa media donde estamos la mayoría de bloggers, entonces un diseño llamativo o simple pero cuidado es vital. Creo que por este motivo utilizo comic sans.
Lamentablemente sí, soy de los que entran al trapo como un elefante en una cacharrería. Todos llevamos un dictador dentro. Sólo necesitamos una guerra en Irak para demostrarlo.
Creo que los comentarios son una parte fundamental de la filosofía de la blogosfera (¡qué vocablo más horrible!) pero también hay mucho aburrido que se dedica a torpedear blogs por aquello del anonimato. Así que cada cual haga lo que le salga…
Supongo que todos lo somos un poco ¿no? La búsqueda del aplauso público, la palmadita y todo eso. Para ejemplo de engreimiento, los fotologs de quinceañeras posando en un picado en blanco y negro con toques de photoshop.
No sé cuántos de mis amigos leen mi blog, pero los que lo hacen hablan conmigo más profundamente y yo les enseño el camino de la verdad y la vida. A veces alcanzamos el nirvana y otras nos ponemos tibios a cañas con la excusa de ¿me puedes explicar la entrada del blog del martes pasado?
Es difícil escoger solo uno y bla bla bla… me quedo con Panchitos y Absenta (España cañí, vino malo y aperitivos de dudosa procedencia) para lo bueno y para lo malo. Combinan obras maestras de la deep spain con ininteligibles rapsodas alucinógenas.
No he sido sincero nunca pero al menos una vez al día. La de actualizar. Y luego cada vez que recibo un comentario al mail y tal. En conclusión, en una escala donde diez es lo máximo, cero lo mínimo y cinco la mitad y sabiendo que los comentarios en mi blog son algo infrecuente me atrevo a decir que… una, con un margen de error de más menos nueve.
Envidia de la mala, de la insana. Un compañero de facultad se hizo uno y se convirtió en un chico popular. Así que yo me hice otro pero para entonces todo el mundo tenía web, blog, fotolog o alguna historia de estas y me quedé como estaba. ¡Pero cómo engancha!
Esto sería lo último para mi adaptación social, que mi blog se enterara antes que yo de que tengo jefe. Puedo decir, aun a riesgo de parecer friki, que mi blog es mi jefe. ¡Y además, va a conquistaros a todos!
En realidad mi blog no tiene más señales de vida que mis actualizaciones. Intuyo que alguien me lee porque la gente se aburre mucho. Pero sí, si no me leyera nadie seguiría actualizando como método de trabajo. Para obligarme a escribir cada día. O casi.
¿Por qué le cuesta tanto a un blogger salir de su especialización y linkar blogs de otras especialidades e incluso de coña? ¿A ti te pasa? (Clifor)