Sin duda, y sin desmerecer a nadie, una de las mejores entrevistas que han pasado por Mandarina. El dibujante de prensa Rafael Vega (Sansón) se muestra como alguien positivo, audaz y comprometido (también iba a decir fresco, pero por si se malinterpreta…). Justo como cada una de las 5.000 viñetas que ha publicado en El Norte de Castilla desde 1995. Su sección es un antídoto contra los malos momentos, la mejor manera de empezar el día. Aquí, su historial de los últimos meses.
¿Un dibujante de prensa elige su tema diario en solitario o se pone de acuerdo con el medio?
No sé cuál es la situación de otros colegas (bueno, sí la sé, pero no puedo contártela sin traicionar al principio sagrado de la confidencia). En mi caso, que es el más común, elijo el tema diario en solitario y lo envío ya listo para su publicación. A mi juicio, esta forma de hacer las cosas es la correcta. Ni siquiera formulo propuestas de posibles viñetas para someterlas a aprobación. Y si lo piensas, es lo lógico. El director del medio ya sabe por qué cuenta contigo, conoce tu línea y confía en tu creatividad, en tu retranca, en tus límites, en tu sensibilidad, en tu sentido común y hasta en tu mala leche; si no fuera así, ese director estaría haciendo el lila. Creo que si hubiera pautas previas, gran parte de esa línea y de esa creatividad se vería seriamente dañada y habría que preguntarse: "¿Para qué me quieren exactamente? ¿Soy el brazo ejecutor de una mente más avanzada que la mía? ¿Acaso no confían en mí? ¿Es esa la razón por la que me atan? ¿Es ése el motivo del cartel en la puerta donde puede leerse '¡Cuidado con el dibujante!'? Si es así... ¿Me desparasitarán en verano?..." Estoy prácticamente seguro de que no todas las viñetas que he publicado han sido del agrado de mi director, pero él jamás me ha reprochado ninguna y, sin embargo, en más de una ocasión ha hecho de escudo humano contra los ataques hacia mí cuando una viñeta provocaba erupciones. Igualmente sé que si mi trabajo no cumpliese con sus expectativas prescindiría de mí, como es lógico.
¿Cómo es el día a día de un profesional como tú?
Complicado. Una especie de cuenta atrás. Cada noche, después de enviar la viñeta del día siguiente, hay un reloj interno de 24 horas que vuelve a ponerse en marcha. La tensión aumenta conforme avanza el día y la cabeza mantiene una doble actividad. En mi caso, las tareas diarias en mi trabajo como editor se unen al ronroneo constante de la viñeta en blanco. Pero hasta la noche (vistas las noticias, leída la prensa y oídos los boletines de la radio) no suelo coger el lápiz. A esa hora el reloj se parece cada vez más a una bomba y yo a un artificiero que se pregunta "¿qué cable corto hoy: el verde, el rojo...?"

Hay algunos personajes recurrentes en tus viñetas. ¿Su presencia responde a criterios de actualidad o es que a alguno le has cogido cierto cariño?
Las dos cosas; de hecho, creo que sólo cogemos cariño a lo que nos es (o nos ha sido) útil, incluidas las personas. Algunos personajes recurrentes han desaparecido con los años y se han incorporado otros, como bien dices, atendiendo a esos criterios de actualidad. Los mendigos, la señora con bifocales, el burócrata, el magnate... Aunque más que actualidad yo hablaría de 'presente', que es mucho más asimilable. Formamos una tribu curiosa y todos tenemos nuestro arquetipo. Los personajes que se repiten ayudan a conocernos como tribu, a identificarnos rápidamente y a saber qué papel desempeñamos en ella. Esto es un instrumento que la comunicación ha utilizado desde que un cromañón tuvo la feliz idea de pintar monas en las piedras. Seguro que decidió hacer a todos los bisontes iguales para que sus compañeros de tribu no anduvieran dándole la vara cada dos por tres con la cantinela de "esto qué es, y qué es esto otro...". Haciendo arquetipos conseguiría que sus paleolíticos contemporáneos vieran una mancha en la roca con cinco patas y dijeran: "mira, un mamut"; que vieran un par de tristes monigotes y dijeran: "Anda, mira: mi tío Nke, el cazador de bisontes y mi exuberante tía Wow, los ha clavado, oyes..." Así funcionan las cosas, más o menos, desde la última glaciación.
¿Dirías que examinar las viñetas de cada periódico es una actividad incluso saludable en los tiempos en que vivimos?
Por supuesto que lo diría. Absolutamente de acuerdo. Examinarlas, disfrutarlas (si es posible), criticarlas, compararlas, coleccionarlas, relacionarlas, recordarlas, pincharlas en corchos, incluso comprarlas en subastas públicas hasta alcanzar precios descabellados y poner pisos a los autores... El humor gráfico debería formar parte de la lista de medicamentos sufragados por la Seguridad Social. Y debería haber una asignatura obligatoria en secundaria que enseñara a los estudiantes a adquirir sentido del humor. Ahora sólo aprenden a reírse de los demás. Y eso, a la larga, trae consecuencias; no hay más que ver cuánto fanático descerebrado brota por todos los rincones. Yo creo que el humor gráfico salvavidas. Como diría mi madre: "mejor esto que no que ande robando por ahí". Pero el humor no sólo es saludable, como señalas, en los tiempos en que vivimos, sino, incluso, en los que no vivimos. No puedo demostrarlo, claro, pero esto es así.
¿Sobre qué te resulta más fácil dibujar? ¿Y más difícil?
Dibujar me resulta fácil siempre, como a todos los que no sabemos hacerlo demasiado bien. La verdad es que cuando consigues dar con tu estilo personal... Pero creo que no te refieres a eso. Tú te refieres a la temática que abordo en las viñetas. En este sentido..., la dificultad de una viñeta está en que tengas una buena idea pero seas incapaz de sintetizarla. Sí. La síntesis es lo más difícil. Por ejemplo: Un amigo te dice: "Tienes que hacer una viñeta de una cosa que me ha pasado". Y el caso es que con toda su buena voluntad te habla del parking de un centro comercial, de un tipo que aparcó el coche sobre el paso de peatones y que casi lo atropella otro que iba a toda leche mientras él era incapaz de abrir el portón y meter las cosas del carro porque las plazas son demasiado pequeñas... En fin, tú visualizas tu cuadrito en la mente y le dices que lo suyo, más bien, es asunto del Club de la Comedia. Y te mira como si pensara "ya, que como la idea es mía no quieres ni molestarte en ella". Pues eso es lo más difícil, creo yo: sintetizar la experiencia surrealista que te cuenta un amigo o la que tú has vivido, aunque tengas una visión muy clara de lo que quieres expresar. Entonces te das cuenta de que te sobran palabras, personajes; te sobran datos... Y tienes que reducirlo a la mínima expresión, cocerlo en tu mente a fuego lento para que espese y que sólo quede lo esencial sin perder sus propiedades, como la verdura en el wok... Y a veces no sale; se te pasa, o se te queda cruda. La visión, digo.

¿Qué viñeta te gustaría publicar?
La de mañana.
¿Tienes algún tema tabú? ¿Hay algo sobre lo que te frenas a la hora de plasmarlo en tu viñeta?
Para averiguar si tengo algún tema tabú supongo que tendría que psicoanalizarme. Pero suelo frenarme cuando intuyo que traspaso la línea de la legalidad (que no sé dónde se encuentra exactamente) o creo que voy a traicionar a la mayoría de mis lectores. Imaginemos que voy a un restaurante de cocina creativa y me sirven unos panchitos de bolsa; imaginemos que voy a una hamburguesería y me dicen que sólo tienen fumé de calamar hervido en moco de caracola... a eso me refiero cuando hablo de traición. Me frena mi compromiso. Si publicase mis viñetas en una revista porno serían distintas a las que hago; si publicase en un diario deportivo, también. Me gusta revolver conciencias, no estómagos. Me gusta abofetear a mis lectores, no apuñalarlos por la espalda.
¿Caricaturizarías a Mahoma? ¿Y a Obama vestido de árabe con su mujer armada (como vimos hace unos días en Estados Unidos?
Caricaturizaría a Mahoma secuestrado por unos integristas mientras dice "Debe de haber un error", a Obama llamando a Bin Laden desde el despacho oval diciendo "¡Jefe, lo conseguí, se lo han tragado!", a los príncipes en la cama, al Papa en tanga, a Bush borracho, a Aznar haciendo la primera comunión... Sí, por supuesto. Pero la cuestión es: ¿por qué habría de hacerlo? Si la respuesta es que se me ha ocurrido una buena viñeta con ese requisito (como les ha ocurrido a otros colegas), voy bien. Sin embargo, si la respuesta es que sólo quiero demostrar algo, voy mal..., muy mal. Uno no puede olvidar que la libertad es la posibilidad de hacer cosas, no la obligación. Creo que en ocasiones se confunden estos términos (no hay más que ver las protestas contra los matrimonios homosexuales, contra la ley del aborto, la ley del divorcio. Todavía hay quien actúa como si fueran de obligado cumplimiento). Sin embargo, yo nunca dibujaría una viñeta de los príncipes como la de Guillermo y Manel para mi periódico. Primero porque (maldita sea) no se me ocurrió y segundo porque mi periódico no es el medio apropiado para hacerlo, ni va destinado al mismo perfil mayoritario de lectores. En la revista donde fue publicada, esa portada era magnífica. No creo que fuese injuriosa y, lo más importante en mi opinión, no creo que traicionase a sus lectores habituales, que es a quienes estaba destinada.
¿Te has planteado plasmar todas tus viñetas en un libro o dibujar uno inédito?
En el año 2002 El Norte de Castilla editó un libro con una recopilación de viñetas. Se titulaba "Antología Surtida 1. Prietas las filas". Se vendía con el periódico y tuvo muy buena acogida, pero sólo se distribuyó en quioscos donde se vendía El Norte de Castilla. No sé si es posible adquirirlo en librerías o de otro modo. Habría que preguntar al periódico. Por otra parte, sí, me he planteado editar otro libro con otra antología. De hecho, a la primera le puse el título de "Antología surtida 1" con esa idea. Pero aún no ha surgido el tema. En cuanto a libros inéditos, pues sí, me gustaría muchísimo y tengo algún material, pero no suficiente. El tiempo resolverá esta situación.
¿Te ríes de tus propias creaciones?
Sí. A veces me parto, la verdad. A veces me río yo solo, como un idiota, cuando camino por la calle y se me ocurre el bocadillo de una viñeta. Con otras casi lloro, claro, o se me encoge el alma, como a todo hijo de vecino, que para eso también están las viñetas. La verdad es que la gozo. Otras veces, pues no. Otras veces solamente me satisfacen. Pero, por suerte, cada persona es un mundo. Hay viñetas que a mí (y perdón por la inmodestia) me parecen geniales y pasan sin pena ni gloria mientras que otras tienen un gran éxito y a mi me parecen normalitas.
Da la impresión de que llevas toda la vida ofreciendo en trazos tu visión de la realidad. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde tu debut? ¿Cuántas viñetas has publicado?
Comencé a publicar viñetas en 1995, hace trece años y he publicado cerca de 5.000 entre viñetas y tiras de temática más local.
Aparte de tus viñetas, ¿qué otras sigues a diario?
Las de muchísima gente, claro. Por suerte, Internet ha conseguido que todos podamos acceder a viñetas de periódicos que no tienen implantación nacional. Si me pongo a darte nombres, no paro. Seguro que cualquiera que te venga a la mente está en mi lista. También hago incursiones periódicas a viñetas argentinas (que por lo general son impresionantes. Esos tipos nos llevan siglos de ventaja).
Aunque sea por afinidad profesional, ¿abres los periódicos siempre por la tira cómica?
Creo que lo hago más por deformación profesional que por afinidad profesional pero sí, es lo primero que miro. En mi cerebro borbotea la curiosidad de ver con qué se han arrancado mis colegas. Aunque creo que como lector también haría lo mismo. "Si es que sólo miran los santos", decían cuando yo era niño.

Enorme Sansón, sobre todo cuando le da voz a ese alcalde nuestro con pinta de rey de la selva. Impagable. La viñeta del campo del golf, una obra maestra sangrante y real.
Escrito por Conway el vie, 18 jul 2008
Sí, ciertamente, muy buena entrevista...
Escrito por La Mujer Tirita el vie, 18 jul 2008
Si es que estos tíos son unos cracks....los dos...;)
Escrito por Lau el dom, 20 jul 2008