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Cine

jue, 17 jul 2008 - Conway

Es bastante probable que, cuando lean estas líneas, Los cronocrímenes agonicen en la cartelera, si no ha pasado ya a mejor vida. Los misterios de la distribución cinematográfica en España, combinados con los aún más enigmáticos e imprevisibles gustos de los espectadores, han arrastrado a lo más profundo de la taquilla una película que merecía otro destino.


Después de visitar la ceremonia de los Oscar con su celebrado cortometraje 7:35 de la mañana, Nacho Vigalondo se volcó con la realización de su primer largo. Fiel a sus principios, apostó por una cinta de ciencia ficción que toca una fantasía acariciada por escritores y cineastas de todas las épocas: el viaje en el tiempo.
 
Consciente de que las limitaciones del presupuesto ahogarían cualquier brote de espectacularidad, el diector supedita todo el peso de la cinta a un guión milimétrico en el que, paradojas temporales al margen, todo encaja de manera precisa. Pese a lo arriesgado de su plantamiento, las diferentes piezas de la película, que Vigalondo introduce con cuentagotas, dotan el resultado final de una aparente coherencia interna (siempre que tengamos en cuenta que habla de viajes en el tiempo) de la que carecen muchos de los títulos recurrentes del género.
 
 
Por poner un ejemplo claro: Primer, la ópera prima de Shane Carruth, partía de similares mimbres (pequeños saltos temporales con los que sus protagonistas tratan de solucionar los desajustes provocados en viajes anteriores) para obtener un cesto tan hipnótico como incomprensible en su tramo final. Los cronocrímenes también juega con el desbarajuste propio de este tipo de películas, pero el director cántabro sabe dónde echar el freno para que la historia no se desboque más allá de lo razonable y el espectador no termine hecho un lío con tantos Karras Elejaldes en pantalla.
 
Precisamente, el actor vasco es el principal soporte sobre el que se sustenta una película de reducidísimo reparto en el que brilla, claro está, Bárbara Goenaga y desentona un Vigalondo al que no veo como intérprete. Eso, que si todavía están a tiempo, gástense unos euros en el cine. Si no, pues nada, háganlo en copas.

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Mira lo que han dicho los que llegaron antes que tú:

  1. joder no, antes hijo el choque o el golpe o algo asín con barbara goenaga que fue un infierno...
    a mi me gusta vigalondo pero es que la han quitado en una semana!!!!!

    la tengo que ver, me fui de tí ya ves... esa y la de gente de mala calidad

    Escrito por halo el jue, 17 jul 2008

  2. El ego de Vigalondo mata toda su obra, es un buen guionista y director pero me temo que hasta que no se de cuenta que no todo es salir ante la cámara no veremos un trabajo suyo completo.

    Escrito por R. Hurtado el jue, 17 jul 2008

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