Buenos y soleados días. Se hace saber, por orden de la autoridad competente, que a partir de ahora, y hasta que nos salga otro Marcelino que le meta otro gol a Rusia, se establece el día 22 de junio como día de San Iker Casillas, patrón de los acongojados, y como tal se habrá de celebrar el resurgimiento de la Madre Patria.
De igual modo se da por vencida la batalla a los italianos y el orgullo de Luis Enrique restaurado.
¡Y Vivaspaña, pardiez!
Creo que hablo en nombre de muchos y muchas españoles y españolas al decir que lo de ayer fue como un parto. Qué sufrimiento en casa, oigan, que hasta Ultrasónica se sentó a verlo y me amenazó con darme una colleja si seguía resoplando de los nervios.
Afortunadamente salió niña y nos veremos con los rusos en semifinales.
En Mandarina, con tanta excitación, no sabemos qué va a ser de nuestras vidas esta semana. La mujer tirita está más indecisa que un compromisario del PP y no sabe con qué va a deleitarnos, Halo ha escrito para dar y repartir, para esta semana y cuatro más, y creo que nos quedaremos con su crítica de Coldplay, que al final le tocó a ella en suertes y Paranoid repartirá en dos una entrevista con Vetusta Morla. Yo, Abuelo, por mi parte, os haré llegar la crítica de El desorden de tu nombre, que me ha puesto de una mala leche que no veáis, y si Ultrasónica me deja ir al cine, ensalzaré, a la altura de Casillas, El increíble Hulk. Urzainqui, si la edad se lo permite, publicará una entrevista con Hedtrip y luego el sábado de The Fratellis. Cosa rica.
El resto por lo del transporte están incomunicados y no me han dicho con qué van a deleitarnos. Pero no pondo en duda que será delicioso.