¿Qué tenemos la infanta Elena y yo en común aparte de que las dos somos mujeres? Que las dos hemos ido a ver la exposición de Bill Brandt que dentro de la sección oficial de Photoespaña 08 se puede disfrutar hasta el 27 del mes de julio. Lo malo es que ella inauguró el certamen y seguro que la dieron vinito de bienvenida y a mí un folleto explicativo de la exposición (que por otra parte no me vino nada mal).
Como cada año y cada vez para disfrute de más gente, Photoespaña 08 recoge una selección variada de artistas que reflejan lo mejor de ayer, hoy y seguramente mañana en cuanto a fotografía se trata.
Aprovechando que el verano no acaba de llegar y que las mañanas de los sábados son muy largas sobre todo si no te levantas con resaca, el pasado sábado intenté visitar un par de exposiciones bastante diferentes dentro del festival para poder apreciar mejor los diferentes estilos de los autores.
Por una parte Bill Brandt, fotografía en blanco y negro de la vieja y triste Inglaterra. Si Murillo se dedicaba a pintar a lo marginal y diferente de la España del Siglo de Oro, Bill Brandt, autor germánico británico, se dedicó a retratar lo mismo pero en versión británica y jugando y experimentando con la luz y las profundidades. La exposición está en plena centro neurálgico de Madrid, en el edificio del BBVA (setentero a tope y que por sí mismo también merecería visitas guiadas) que hay en el Paseo de la Castellana al ladito de El Corte Inglés y merece la pena, tanto por el material que en él se muestra (aparte de a marginales a Brandt también le interesaron los niños, la infancia en general y, la parte más importante que aquí se muestra, la clase social y la nueva forma de desarrollo urbanístico, trabajo que le fue encargado y sobre el que se hizo un documental y un libro que él ilustró con imágenes que mostraban la oposición entre las antiguas y las nuevas políticas de edificación de la época. Merece la pena ir solamente por disfrutar del documental que acompaña las imágenes y que créanme, es por sí un documento a tener en cuenta).
Y, cuando sales de una exposición impactada, tanto por el trabajo en sí del profesional como por lo que de él se desprende, intentas cambiar el chip así que cambias de lugar, de temática y de época. En Photoespaña esto es fácil, mi nuevo lugar de destino; Fundación Telefónica, en plena Gran Via, y lugar de exhibición, diferente al habitual, ya que las antiguas salas dedicadas a las exposiciones ahora van a pasar a ser una tienda fashion para vender Iphones a troche y moche y se encuentran en proceso de remodelación.
En la tercera planta de la Fundación Telefónica podemos encontrar la exposición de Thomas Demand, autor de tendencias que fotografía reproducciones escultóricas (maquetas, a mí me parecen maquetas) de lugares que han tenido relevancia social por algún motivo y que, una vez visitados, ha recreado y a fotografiado, así la embajada de Níger en Roma, el puente del Alma en Paris y otros espacios que ha recreado y fotografiado el autor.
Si he de ser sincera, entiendo más a Brandt que a Demand y creo que lo dejaré ahí por si no habéis visto las exposiciones y tenéis interés en ir a verlas.En sucesivas entregas ampliaré los espacios y exposiciones visitados, ya que hay muchas opciones interesantes todas ellas
