Estamos a dos semanas del ecuador y espero que en este fin de semana hayáis hecho acopio de bienes de primera necesidad, de bienes de segunda necesidad, de cintas de vídeo, botes de garbanzos, mantas y garrafas de petróleo porque la que nos espera estos días es de no te menees. Esta mañana en la radio ya avisaban de los cortes de transportistas en La Jorquera, y la Meridiana no tenía nada de tráfico. Que por un día, pues no viene mal.
El viernes, cuando no haya verduras en el colmado de en frente, va a ser otro cantar.
En fin. A estas horas de la mañana, ocho cero seis, no veo localizable al resto de mandarinos, así que no puedo elucubrar en demasía sobre qué versarán sus artículos. Quizás soy aventurado al decir que alomojó Pablo Motos deja de estar entre nosotros. Tenemos confirmado a su sustituto, que acaba de sacarse el carné de moto, pero tampoco sé a ciencia cierta si será este jueves, o no. Quizás Paranoid pueda despejaros las dudas de aquí en un rato.
En lo que a mí respecta, pese a que vaya hasta arriba de trabajo -que es salud- esta semana me he hecho el firme propósito de estár más por Mandarina. También de ir a cortarme el pelo, que falta me hace. Tachenko y una entrevista que les hizo el bueno de Urzainqui vendrán mañana martes, y junto a ellos, Javier Cámara por partida doble. Primero por su papel en Fuera de carta, y en segundo por su actuación en la nueva serie de antenatrés, Lex, que aunque a Empareja2 no les haya gustado, a mí sí. Tralarí tralarí.
Ya de paso si tuviera o tuviese más tiempo me gustaría poner a parir a Juan José Millás. O a uno de sus libros. Pero eso ya depende de si hace sol.
Porque como haga bueno yo de aquí salgo escopetado todos los días hacia la playa. Y publica su prima la de Cuenca.