Mandarina Magazine

Libros

mar, 03 jun 2008 - El Abuelo

¿Os he contado ya que eso de que vivo estresado y que por las tardes cuando Ultrasónica vuelve del trabajo la empleo como diván? ¿No? Vaya. Pues recordadme que algún día de éstos, si no he sido defenestrado o he fallecido en el intento, me siente unos minutos a contaros mis penas. Y ya sé que estáis diciendo eso de que soy muy victimista, pero es que... Venga, vale. Me quejo demasiado.


Hoy vuelvo a hablar de mi libro, el que estos días tengo entre las manos y que hoy me he olvidado en la oficina junto a dos tuppers vacios: Pura anarquia, la última recopilación de los absurdos -y en este caso no es un insulto- relatos del bueno de Woody Allen.

Yo he de decir que Cuentos sin plumas no me pareció para nada un buen libro. Quizás util para calzar la mesa, pero no más. Así que la semana pasada me acerqué a éste en cuestión, que me habían regalado ya hace unos meses por mi cumpleaños, con el mismo escepticismo con que Rajoy le coge el teléfono a Juan Costa. Virgencita virgencita, que me quede como estoy.

Y he de reconocer que me había equivocado. Puede ser que en mi primer acercamiento literario a Woody Allen fuera hace ya unos añitos, cuando aún tenía pelo en la cabeza, no estuviera lo suficientemente preparado y no supiera disfrutar de su refinado y estrambótico humor del neoyorquino. Porque esta vez he disfrutado como un enano ante estas situaciones tan ridículas, tan imposibles y tan divertidas que plantea, siempre con hombres cargados de fobias y prejuicios como protagonistas, tan como en sus películas, y que sin llegar a arrancarte la carcajada fácil te tienen sonrisa en boca a lo largo de cada una de las historias, desde un levitador amateur que tiene problemas con controlar la técnica, hasta un padre que cree tener un hijo prodigio del cine y no deja de tener un zopenco, pasando por un contratista de obras sensato o un actor que logra un puesto como doble de sombra de una estrella del cine indio.

Simplemente delirante y surrealista. Lo publica Tusquets Editores y no pesa mucho. Ideal para los viajes en metro.

En El país, navegando, he encontrado uno de los cuentos, Así comió Zaratustra.

 


¿Quieres comentar? Aprovecha:

Se dice por ahí que la dirección de Mandarina se reserva la posibilidad de eliminar aquellos comentarios que no estén relacionados con el artículo de ahí a la izquierda. Pero es sólo una leyenda...
 
 

mandarinamagazine.com ha sido diseñado por Pequeño, desarrollado por LaRanaBudWeisEr y alojado por TheWebAnimals
Entradas en RSS

CINE + TELEVISION + MÚSICA + TEATRO + LIBROS + AGENDA + FOTOMATÓN
contacto@mandarinamagazine.com