Y terminamos la serie sobre Otros libros con la novela más larga de la historia y cuyo título no le va a la zaga: La historia de las chicas Vivian, en lo que se conoce como Reino de
A la creación de tan desmesurada obra dedicó casi toda su vida Henry Dager, un pintor y escritor outsider que vivió al margen de la sociedad durante buena parte del siglo XX. Henry Dager pasó su infancia en varias instituciones mentales en las que ingresó tras quedar huérfano. Los abusos y agresiones que sufrió en ellas marcaron su obra y el resto de su anónima vida. A los dieciséis años, Dager huyó a Chicago, donde trabajó hasta su muerte como conserje en un hospital. Henry Dager vagaba por las calles, buscando periódicos y revistas entre la basura y hablando consigo mismo y asistía a la iglesia cinco veces al día. Sin embargo, la mayor parte del tiempo Dager estaba encerrado en la habitación que tenía alquilada, creando un mundo en el que él era el mismo Dios.
Las chicas Vivian es un libro épico, en el que se cuenta la historia de un planeta que orbita alrededor de la tierra en el que hay un reino cristiano, Abieannía que está en guerra con Glandelinia, un pueblo habitado por hombres de increíble maldad que tienen esclavizados a los niños. Ayudados por las siete niñas Vivian, valientes princesas de Abieannía, los niños esclavos se rebelarán contra los Glandelinianos. En su rebelión los niños estarán ayudados por los Blengings, maravillosos seres con alas de mariposa y cuernos de carnero, que a pesar de asemejarse a niñas están dotados de un pequeño pene.
En el libro se describen de un modo exageradamente preciso cada uno de los detalles de esta inmensa historia: la cartografía de cada reino, el desarrollo de las batallas, los uniformes de los soldados, que recuerdan en gran medida a los del ejército confederado, las marchas militares de cada país…Todo acompañado de extraordinarias acuarelas que ilustran y complementan el libro y que Dager pintó ayudándose de recortes de revistas.
Tras su muerte de Dager, su casero, Nathan Lerner, encontró en su habitación, enterrada entre montañas de basura, ésta descomunal obra y supo ver su verdadero valor. Especialmente desde 1990, los expertos en arte marginal han destacado la importancia de sus dibujos y éstos han sido expuestos en numerosos museos. El último de ellos, el American Folk Art Museum de Nueva York inaugurará este 15 de Abril una retrospectiva en la que se analiza la influencia de Henry Dager en la obra de artistas contemporaneos.
Y es que el trabajo de Henry Dager ha servido de inspiración a múltiples artistas visuales actuales, tales como Amy Cutler, Anthony Goicolea o Paula Rego. Sus particulares visiones han calado en la música, desde grupos como Vivian Girls Experience, que toman su nombre y su estética del libro de Dager hasta artistas como Burton Wargen, que dedica su álbum instrumental a los Reinos de lo Irreal. De una forma más puntual, Henry Dager se ha asomado también al séptimo arte a través del documental “In the realms of the unreal” de Jessica Yu.
Nadie se ha atrevido, hasta el momento, ha publicar íntegramente las 15.000 páginas de Las Chicas Vivian, pero aunque no podamos leer la alucinada historia creada por Dager, al menos podemos dejarnos seducir por ese reino de lo irreal que fue, en definitiva, toda su vida.

En Nocilla Experience se cita al autor y su obra constantemente. Algo tendrá el agua cuando la bendicen...
Escrito por El Abuelo Cascarrabias el dom, 06 abr 2008