mié, 09 ene 2008 - Conway
Francotirador de las letras, provocador incendiario, agudísimo cronista de un mundo enfermo en proceso de decomposición y escritor elevado a los altares por sus seguidores desde que publicó El club de la lucha, la obra que David Fincher convirtió en una pieza de culto del cine de los años noventa.Chuck Palahniuk, fiel a su cita anual con sus lectores, vuelve a la carga con otra novela no apta para estómagos delicados, un certero escupitajo a la ortodoxia que demuestra el ilimitado talento de este personaje. Puede parecer exagerado, pero existen pocos autores en la actualidad capaces de dejar su sello en cada página, en cada párrafo, en cada frase. Basta con leer unas cuantas líneas de cualquiera de sus novelas para comprobarlo. Sólo alguien con su nivel de depravación y su retorcida imaginación es capaz de urdir unas tramas tan desquiciadas y bizarras como las que acostumbra a ofrecernos.
En Rant seguimos la vida , obra y milagros de Buster Casey, aficionado a las ?choquejuergas? y a propagar la rabia y demás enfermedad infecciosa entre sus conocidos. Todo un angelito que descubrimos a través del testimonio de quienes le trataron en algún momento de su corta pero intensa vida. Conocemos así a su madre, violada por un pedófilo recurrente intergeneracional, o a su novia, mutilada como consecuencia de un accidente de tráfico y prostituta ocasional, aunque de un modo muy personal.
Casi a cuentagotas descubrimos lo que se esconde detrás de la arrolladora personalidad de un tipo nacido para sembrar el mal allí por donde pasa. Como en el resto de su producción, Palahniuk entremezcla de manera magistral los capítulos más aborrecibles que pueden surgir de la mente humana con otros terriblemente divertidos a pesar de su crueldad. Toda una seña de identidad que le ha situado como el más influyente destroyer literario de las actuales letras usamericanas.
