jue, 29 nov 2007 - Montag
Woody Allen además de una extensísima obra cinematográfica va acumulando poco a poco una respetable trayectoria literaria en el terreno de los relatos cortos.Sus Cuentos sin plumas llevaban al papel los mismos personajes delirantes y referencias culturales en clave humorística que sus películas.
Algo semejante ocurría en su colección de disparates eruditos Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, donde un relato llegaba al extremo de psicoanalizar a un escritor difunto a través de las listas de sus coladas que se conservan.
Su última entrega de cuentos traducidos al español es Pura anarquía (Tusquets, 2007), donde la parodia del mundo académico se mantiene, y a ella se añade una visión ácida del mundo del cine, todo ello en numerosas ocasiones a partir de recortes de prensa que son el germen del relato.
Una recomendación: en mi opinión se disfruta mucho más de este libro en dosis moderadas (uno o dos relatos por día).
Para que quienes queráis podáis disfrutar hoy mismo de una pequeña ración, aquí va un enlace a la página de la editorial donde aparece uno de los relatos contenidos en el libro: "Calistenia, urticaria, montaje final".

mmmm... yo me leí alguno y lo dejé, no me terminó de enganchar. Habrá que darle otra oportunidad.
Escrito por Ultrasónica el jue, 29 nov 2007
Me va a doler, pero... estoy con Ultrasónica.
Yo acabé encantada con "Cuentos sin plumas". Cogí éste con mucha emoción y, salvo momentos muy puntuales, el libro no me ha parecido nada del otro mundo.
También es verdad que yo me leí "Cuentos sin plumas" cuando estaba en primero de carrera, allá por el paleolítico superior, y mi humor ya no es el mismo...
Escrito por La mujer tirita el jue, 29 nov 2007